El ataque cerebral es una enfermedad asociada a una lesión u obstrucción cerebral que impide la correcta irrigación del tejido cerebral. Éstas se pueden presentar en forma permanente o transitoria y pueden ser de diferentes tipos: isquémicas, o hemorrágicas.
El cerebro es un órgano oxigeno dependiente y cuando hay insuficiencia de oxígeno, glucosa u otros nutrientes, se presentan síntomas que puede conducir a una discapacidad o incapacidad de realizar una actividad de manera permanente o transitoria, dependiendo el tipo de ataque cerebral .
Los síntomas de un ataque cerebral pueden varían en función del tipo, la gravedad y la ubicación del ataque. Cada una de las zonas del cerebro humano presenta diferentes áreas responsables de una función o capacidad específica. De tal manera que la intensidad de la alteración sensitiva o motora dependerá de la extensión de la zona lesionada.
¿Cuáles son los tipos de ataques cerebrales?
Como se ha expuesto en el post anteriormente los ataques cerebrales se clasifican en:
Ataque cerebrovasculares isquémico
De acuerdo con la National Stroke Association, el ataque cerebrovascular isquémico también conocido como infarto cerebral, ocurre cuando una arteria en el cerebro es obstruida por una placa de ateroma o la presencia de un coágulo. En este sentido el ataque cerebrovascular isquémico puede clasificarse en:
Ataque cerebrovascular trombótico
Se produce cuando un coágulo sanguíneo denominado trombo, obstruye el flujo de sangre a ciertas partes del cerebro. El trombo puede formarse en una arteria afectada por aterosclerosis (acumulación de placa compuesta de grasa, colesterol y fibrina en las paredes de la arteria) que genera un flujo turbulento dando origen a su formación.
Ataque cerebrovascular embólico
Es generado por la formación de un coágulo en las arterias del corazón. El émbolo se origina en la mayoría de los casos en los vasos aórticos y se desplaza por la circulación pudiendo ocluir las arterias que se dirigen hacia el cerebro, así como arterias que irrigan otros órganos.
Ataque isquémico transitorio
Episodio temporal de disfunción neurológica ocasionada por un evento vascular oclusivo que genera un estado sintomático inferior a 1 hora (entre 2 y 15 minutos). Su desarrollo puede estar asociado a mecanismos trombóticos o embólicos.
Ataque cerebrovascular hemorrágico
Ocurre cuando se produce un escape de sangre dentro del tejido cerebral por la ruptura de un vaso sanguíneo casi siempre causada por una elevada de la presión arterial.
La gravedad de la hemorragia cerebral depende de la cantidad de sangre derramada y de la zona del cerebro donde ésta se produce. Este tipo de ataque puede clasificarse a su vez en: hemorragia cerebral y hemorragia subaracnoidea.
Hemorragia cerebral intracerebral
Ocurre cuando se genera ruptura de un vaso sanguíneo cerebral, ocasionando sangrado en diferentes áreas cerebrales. Estos vasos por lo general, se lesionan por efecto degenerativo derivado de una elevada presión sanguínea sobre la pared del vaso o en algunos casos por angiopatía amiloide.
Hemorragia subaracnoidea
Se produce una hemorragia subaracnoidea cuando se rompe un vaso sanguíneo en la superficie del cerebro. El vaso sanguíneo libera su contenido sanguíneo el espacio comprendido entre el cerebro y el cráneo.
¿Cuáles son los síntomas de un ACV?
Algunos síntomas de un ataque cerebrovascular, según la National Stroke Association son:
¿Cuándo acudir a un servicio de urgencias?
Como se ha expresado anteriormente, un ataque cerebrovascular es una urgencia médica y la acción temprana puede reducir los daños neurológicos y funcionales permanentes.
De esta manera, si observas algún signo o síntoma de accidente cerebrovascular comunícate con 123.
Los síntomas de alarma son:
A: No puede A lzar las manos
H: Se le dificulta H ablar
O: Visión alterada en un O jo
R: R ostro o cara torcida
A: ¡ A ctúa!
Si deseas obtener más información sobre los tipos de ataque cerebral y el tratamiento de urgencias puedes ingresar a nuestra página web: www.recavar.org